Hacer que los SMS salgan desde su software de planificación
Los recordatorios que alguien tiene que preparar a mano se olvidan en las semanas de mucho trabajo, justo cuando más rinden.
Deje que sea el hecho el que envíe el mensaje
No una persona que pulsa un botón, sino la propia cita, que un día antes desencadena un mensaje. Así el número de mensajes es igual al número de citas, sin intervención.
Piense en los cambios
Si una cita se traslada después de salir el recordatorio, tiene que salir un mensaje nuevo. Sin esa regla enviará a la gente a una hora equivocada.
Y en las anulaciones
Una cita anulada ya no puede recibir recordatorio. Es el error que más irrita a los clientes y el más fácil de evitar.
Prevea una excepción
Algunos clientes no quieren mensajes. Una casilla por contacto, respetada en todas partes.
Pruebe con agendas reales
No con citas inventadas. Los casos límite —reservas dobles, citas sin número, citas que pasan de la medianoche— están en sus datos reales.