Reactivar clientes dormidos con SMS
Recuperar a un cliente cuesta menos que encontrar uno nuevo. El SMS sirve para eso porque se lee, pero el planteamiento determina si no resulta insistente.
Elija el momento adecuado
No a las dos semanas, sino después de un periodo que para su negocio sea inusualmente largo. En una peluquería, unos meses; en un taller, un año.
Pregunte, no venda
Un mensaje que pregunta si todo va bien rinde más que un descuento. Quien se marchó por algún motivo a veces lo cuenta, y eso vale más que la facturación de una visita.
Una sola vez
Quien no reacciona tampoco reacciona al segundo ni al tercero. Repetir solo produce bajas.
Mídalo bien
No cuenta el número de respuestas, sino el número de personas que vuelven en unas semanas. Esa cifra la saca de su propio sistema, no del informe de envío.
Haga limpieza
Quien tras este intento no hace nada puede salir de su lista activa.