Por qué conviene separar el SMS transaccional del de marketing
Si un código de verificación y una campaña publicitaria salen por el mismo canal y con el mismo remitente, uno puede dañar al otro.
El problema del volumen
Una campaña a diez mil destinatarios llena la cola. Un código de verificación que entra detrás llega tarde, y un código que llega tarde no vale nada. El cliente llama a su soporte, no a su departamento de marketing.
El problema de la reputación
Las reclamaciones y las bajas de una campaña quedan ligadas al remitente. Si usa el mismo remitente para sus mensajes críticos, arrastra ese riesgo.
El problema de la medición
Mezclarlo todo significa que nunca sabrá si un porcentaje de entrega en descenso se debe a la calidad de su lista o a algo de su sistema.
Cómo separarlos
Un nombre de remitente distinto por tipo de tráfico y, con volúmenes mayores, una ruta o una subcuenta aparte. Así las cifras quedan separadas y un flujo no puede arrastrar al otro. Cuesta poco esfuerzo y evita justo el problema que aparece en el peor momento posible.