Por qué una lista de números comprada le cuesta dinero
Comprar una lista parece un arranque rápido. En la práctica es la manera más cara de empezar.
No está permitido
Para los mensajes comerciales necesita consentimiento, y ese consentimiento no se puede vender junto con un fichero. Ante una reclamación debe poder demostrar cuándo y para qué lo dio alguien. Con una lista comprada eso es imposible por definición.
No funciona
Esas listas contienen muchos números muertos, por los que paga igualmente. Y las personas que sí existen no le esperan: eso produce bajas y reclamaciones en lugar de ventas.
Daña a su remitente
Las reclamaciones quedan ligadas a su nombre de remitente. Un solo envío a una lista mala puede perjudicar su entrega durante meses, también para los mensajes a sus clientes reales.
Lo que sí funciona
Pida el número en los momentos en que ya tiene contacto: en un pedido, en una cita, en la caja. Diga qué va a recibir la persona y con qué frecuencia. Una lista así crece más despacio y rinde mucho más.